Conductora Madrileña   Jan 2017
atasco "Les diste una lección de convivencia"

 

Como era de esperar, las medidas que se han tomado para reducir los preocupantes niveles de contaminación en Madrid han sido polémicas, cuando menos, y se están usando en el campo de batalla de los partidos políticos. A los pocos días de implementarse, el Ayuntamiento de Madrid comunicó que, debido a una "leve" mejora de los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2), se desactivarían todas las restricciones al tráfico contempladas en su protocolo contra la contaminación. Aun así, visto desde fuera, está siendo un interesante experimento: ¿cómo reaccionan los madrileños al no poder utilizar el coche? La escritora Irene Lozano nos aporta la perspectiva de una conductora madrileña.


Querida madrileña:

Ayer te tocó no coger el coche, porque tu matrícula termina en número par. El azar quiso que fueras pionera en la experiencia de desplazarse en una ciudad cuyo parque automovilístico privado se quedó prácticamente en la mitad. Pioneros en España, porque la limitación al tráfico se ha puesto en práctica en muchas ciudades del mundo. Lo habías pensado muchas veces, en alguno de esos agostos que te ha tocado trabajar: qué bien se viviría en Madrid con la mitad de coches, si no fuera por este calor. Pues ayer lo probaste: un día frío con la mitad de coches. Así que te tocaba aprender cómo se va a trabajar en transporte público.

Cogiste el autobús y te diste cuenta de que también circulan mejor cuando no hay atascos. Quizá tardaras un poco más, pero lo aceptaste con resignación, y por momentos hasta sentiste una pequeña satisfacción. Te dio la impresión de que se respiraba mejor -una sugestión, sin duda-, pero cuando a media mañana el Ayuntamiento anunció que hoy podrían volver a circular todos los coches, hasta te sentiste orgullosa de tu pequeña contribución.

¿Cuánto tiempo hacía que los madrileños no nos poníamos todos juntos a cuidar de aquello que compartimos? El aire que respiramos no se puede compartimentar, así que o lo mantenemos limpio entre todos o nos intoxicamos. Por la tarde, hasta te animaste a volver a casa en bici. Por desgracia, no quedaba ninguna en tu estación de BiciMad, pero pensaste que, si el Ayuntamiento se decidiera a apostar seriamente por ella, y fuera un medio de transporte más seguro, quizá muchos días te animarías. Esto no va de conductores contra ciclistas, o peatones contra coches: todos podemos ser todo, dependiendo de los días.

Esto va de hacer nuestra ciudad más respirable. Solías ver en tu coche también un símbolo de estatus, como la mayoría, pero ayer por la tarde, esperando el bus ya de vuelta a casa, te sentías extraña bajo la marquesina. Extraña pero no desgraciada, sino solidaria, consciente de tus obligaciones cívicas. Pasó un coche de matrícula par y hasta te diste el lujo de mirarle con reprobación. A quienes piensan que una ciudad es una suma de individuos que pelean cada uno por lo suyo, ayer les diste una lección de convivencia. Sufriste tus incomodidades para mejorar lo de todos. Y los madrileños de Madrid o de cualquier otro sitio te lo agradecemos. Estuviste a la altura. Con un par. El número, quiero decir.

Comentarios destacados

Hector Tilla - No sé a cuento de qué tanta alharaca. El coche es bueno, más que bueno ... es cojonudo. Sólo el tabaco es malo, mata. Lo de las prohibiciones y tal es pura propaganda 'buenista'.

Shino Conil @Héctor Tilla - La contaminación mata a cerca de medio millón de personas al año en Europa, pero según tú, el aire del tubo de escape no es malo. Te reto a que cojas una manguera, la empalmes al tubo de escape y la metas por la ventanilla del coche contigo dentro y con el motor en marcha. Ya me contarás lo que te pasa al cabo de unos minutos.

Escrito por Irene Lozano

Originalmente publicado en 20 minutos


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